PilgrimRace 2021
Castilla y León

Castilla y León a través de la Pilgrim Race

Entender el Camino de Santiago es imposible sin Castilla y León. La comunidad autónoma más grande de España es testigo del paso de cientos de kilómetros de la ruta jacobea e incluso en ella, concretamente en la provincia de León, nace una de las rutas que hace singular a la Pilgrim Race: el Camino de Invierno.

En cuanto comenzamos el descenso desde las altas cumbres de la sierra de Guadarrama empezamos a atisbar las vastas llanuras con las que nos recibe Castilla y León. Una tierra trazada por los campos de cultivo y que es asentamiento de algunas de las localidades más bonitas de nuestro país, que nosotros recorremos con nuestra bicicleta para saborear desde cerca: Olmedo, Coca o Segovia y su majestuoso Alcázar dibujan las postales que los “Pilgrim” tienen el privilegio de contemplar en su camino hacia Santiago de Compostela.

Pero Castilla y León es una región de contrastes, y cuando parece que nos hemos acostumbrado a la belleza de estos labrantíos sin fin, nos encontramos de golpe con las montañas del norte de la comunidad. Unas barreras naturales que atravesaremos a golpe de pedal, accediendo a la comarca de El Bierzo, antesala de Galicia, por el puerto de Foncebadón, uno de los más espectaculares de nuestra geografía. Allí nos espera la “Cruz de Ferro”, uno de los símbolos del Camino de Santiago y lugar de obligada parada para cualquier peregrino.

Pero antes de haber coronado este monumento, hemos dejado atrás Sahagún, histórico cruce de caminos y guardiana de varios de los tesoros románicos más importantes de la actualidad. Y también la maragatería y su capital, Astorga, donde descansaremos a la sombra de su majestuosa catedral, su Palacio Episcopal obra de Gaudí y su muralla romana antes de partir rumbo a la Ribeira Sacra.

Nos habíamos quedado en la Cruz de Ferro, a cuyos pies se erige Molinaseca y poco después la ciudad de Ponferrada, lugar en el que nos encontramos con uno de los castillos templarios mejor conservados del mundo. Es aquí precisamente donde enlazamos con el Camino de Invierno, gracias al cual tenemos ocasión de admirar la indescriptible mina de oro romana de Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad y sin duda una de las obras paisajísticas más importantes que tenemos.

Nos despedimos entonces de Castilla y León y de una tierra acogedora, rica de historia, horizontes y gastronomía, a la que no dejaremos nunca de volver.

No Comments

Reply